jueves, 30 de abril de 2009

Casa Iberoamericana de la Décima
Premia
Concurso Nacional Todo Décima, 2009


Décima para niños:

Caridad T. González Sánchez (Villa Clara)
Obra: Con Alas de Fantasía.
Décima Joven (Escritores hasta 35 años)
Randoll Machado Hernández (Guáimaro, Las Tunas)
Obra: Las noches del castigado.
Ensayo:
Ernesto R. Triguero Tamayo (Las Tunas)
Una mirada a la materia campesina desde los estudios culturales.

El jurado de este concurso estuvo integrado por José Manuel Espino, Jesús David Curbelo y Reinaldo García Blanco.

martes, 28 de abril de 2009

La noche de la ciudad en la Feria del Libro

LA NOCHE DE LA CIUDAD EN

LA FERIA DEL LIBRO

La Dirección General del Libro y Promoción de la Lectura te invita a participar de la Noche de la Ciudad.

El 30 de abril a partir de las 20:30 hs y hasta la 1 am, la entrada a la Feria del Libro será libre y gratuita.

Se desarrollarán múltiples actividades en las pasillos y salas de la Rural.


Jueves 30 de abril - 20.30 a 1 a.m.

Feria Internacional del Libro

ENTRADA LIBRE Y GRATUITA

Transcripción de un reportaje a Ana María Shúa sobre Microrrelatos

Para los lectores que participan del Concurso de Microrrelatos transcribimos (por su interés didáctico) un reportaje realizado a Ana María Shúa extractado del Blog de Pedro Granados Website: http://blog.pucp.edu.pe/granadospj



Los microrrelatos de Ana María Shua (Buenos Aires, 1951), que aparecen ahora reunidos en un volumen único (Cazadores de Letras), son difícilmente clasificables: cuentos brevísimos, normalmente, de menos de 25 líneas, capaces de exigir al lector un esfuerzo de concentración y al mismo tiempo de proporcionarle un universo coherente y compacto, recorrido por una fina línea de humor y cotidianidad. Shua ha cultivado desde los 17 años este género tan especial, pero lo ha hecho alternándolo con la novela, la poesía, el cuento tradicional y la literatura infantil, hasta el punto de que no es posible analizar ninguna rama de la literatura argentina de los últimos treinta años sin tener en cuenta su brillante aportación. Shua recibió recientemente un multitudinario homenaje en Buenos Aires, en el que muchos de sus colegas resaltaron esa extraordinaria capacidad suya para moverse en los límites de géneros muy dispares sin perder en ninguno de ellos su peculiar mirada. En su casa de Buenos Aires, pocas horas antes de embarcar hacia Madrid, Shua se ríe con ganas de quienes la califican como "Reina del Minirrelato".—¿En qué se diferencia un microrrelato de un cuento?

—En 25 líneas, como máximo, es imposible desarrollar personajes o su psicología; hay que trabajar con los conocimientos del lector, hacer como en las artes marciales, donde se aprovecha la fuerza del adversario. Usar los conocimientos del lector para seducirlo y que sea él mismo quien complete el significado. Juega mucho en esos límites. Hay que tener mucho cuidado en lograr que no cruce la frontera del chiste, porque eso es realmente peligroso, quedarse en un jueguito de ingenio.

—¿No son sólo un chispazo de ingenio?

—Deberían ser algo más; algunos son solamente eso, un chispazo de ingenio, pero los autores siempre quisiéramos que fueran también otra cosa.

—¿Va publicando los minirrelatos según los escribe o los guarda hasta que tienen una cierta unidad y se publican juntos?

— El libro que sale ahora en España reúne mis cuatro libros de microficción, con unos sesenta textos nuevos. Mi primer libro, La sueñera, es de 1984. El género no tenía todavía el auge de ahora y a mí no me parecía que estuviera haciendo nada particularmente nuevo, en especial porque en Argentina tenemos una fuerte tradición de microrrelato. El primer libro de este tipo fue Cuentos breves y extraordinarios, de Borges y Bioy Casares, en 1953. Y todos nuestros grandes escritores, los que han sido cuentistas, escribieron también microrrelatos. Borges, Cortázar, Bioy Casares.

—Una de las cosas que más me gusta de su libro es el sentido del humor. ¿Es una parte importante de su trabajo?

—Es una parte importante de mi personalidad. Aparece en todo lo que hago. Mi problema es que muchas veces me propongo lo contrario, escribir sin humor, porque tampoco uno quiere estar riéndose todo el tiempo.

—Como usted dice, el minirrelato es, por un lado, un género poco novedoso, pero, por otro, está muy relacionado con este tiempo, en el que todo va muy deprisa.

—Es un género que se adapta muy bien a Internet. En este sentido, sí tiene que ver con la cultura actual. Pero, por otro, los best sellers en Occidente son tremendos novelones de 800 páginas y nunca jamás un libro de minificción. Por algo será. En una novela, uno conoce un mundo, forma parte de alguna manera de él y puede entrar y salir tranquilamente en cualquier momento. Con el microrrelato es todo lo contrario, cada texto es independiente y requiere mucha atención. Cada texto es un pequeño cosmos que hay que comprender y por eso, en cierto modo, produce fatiga. Un libro de microrrelatos no es para leer de un tirón, como se puede decir de una novela; es todo lo contrario, algo como una caja de bombones, si uno los come todos seguidos se empalaga. No es un libro que se adapte a la velocidad y al poco tiempo que marca la cultura actual.

—Ese cansancio, ¿puede relacionarse también con el hecho de que son historias sin un contexto?

—Es el lector quien debe poner el contexto. Se le exige que preste una alta concentración y parte de sus conocimientos.

—Leí en algún lado una frase de Hemingway, o que se le atribuye a él: "Se venden zapatos de bebé que nunca han sido usados". ¿Eso es para usted un microrrelato?


—Es un microrrelato con una forma que considero fácil, la del "aviso clasificado". Trato de evitarla. Tengo una minificción de sólo tres palabras, pero no la he recogido en ningún libro: Terremoto busca profeta.

—¿No es un poco exagerada tanta exigencia al lector? Si yo tengo que crear la historia entera, a lo mejor no tengo necesidad de Hemingway, ¿no?

—Eso es interesante. Si el lector tiene que trabajar tanto, ¡para qué necesita al autor!

—¿Diría usted que el más clásico de todos los microrrelatos es el de Augusto Monterroso, el del dinosaurio?

—Es el más conocido.

—¿Pero es el más representativo?

—No necesariamente. Me parece que es limitado y hasta peligroso. Tiene esto que veníamos comentando, lo mismo que el de Hemingway, es demasiado breve. Tiene un elemento sorpresa y, por supuesto, es interesante y valioso. Pero creo que la minificción tiene posibilidades infinitas que, quizá, ese texto no muestra. Lo que pasa es que es perfecto y muy fácil de citar.

—Leyendo su libro tuve la impresión de que sus relatos están totalmente relacionados con el mundo cotidiano.

—Pienso lo mismo. Mis fuentes de inspiración están aquí. No son exóticas, son del mundo de todos los días. Me gusta trabajar con personajes corrientes, en todo lo que escribo, también en los cuentos y en las novelas. Hay dos posibilidades, trabajar con personajes extraordinarios, fuera de serie, a los que a su vez les suceden grandes aventuras, y la otra posibilidad es trabajar con personajes comunes a los que les suceden cosas inesperadas, y a mí me gusta mucho más ese juego, gente de todos los días en un ambiente cotidiano y que lo inesperado irrumpa de una manera violenta.

—Diría que tiene usted una relación curiosa con los objetos. Bastante mala con la bañera, por ejemplo.

—¡Es que los objetos son malos! Los objetos se resisten, no quieren obedecer órdenes. Yo soy particularmente torpe. Los objetos tienden a caérseme de las manos. Vivo una especie de guerra constante contra los objetos, en la que gano algunas batallas y pierdo muchas, y eso se refleja en lo que escribo. De la bañera, ni hablar. Ella me toma el pelo.

—El elemento sorpresa de sus microrrelatos está más relacionado con lo inesperado que con lo extraño o insólito. Uno tiene la impresión de que para usted la vida es enormemente inesperada.

—Sí. Yo tengo esa sensación de que la vida es absurda e inesperada, y que, cuando te está acariciando, lo que menos uno espera es que te dé un sopapo, y te lo da. Tiene que ver con mi visión del mundo.

—Los microrrelatos son una lectura con muy buena acogida en la radio. Pero a mí me pone algo nerviosa, porque no me da tiempo a darme cuenta de lo que oigo.

—Eso es fundamental. Es la teoría del clic sobre la que discutimos mucho los escritores y los críticos. Yo creo en la teoría del clic. Las minificciones necesitan espacio, aire alrededor. Tienen que estar solas en la página y también necesitan espacio cuando se las lee. Una minificción necesita unos 20 segundos de silencio para que se produzca ese clic de comprensión en la mente.

—Y a la hora de escribirlos, ¿cómo hace?, ¿va cortando o eliminando palabras?

—No. Nacen con esa forma y medida. Lo que hago es cambiar muchas palabras, pulirlo y tratar de perfeccionarlo. Es como si trabajara con distintas partes del cerebro cuando escribo cuento, minificción o novela.

—¿Piensa en algún momento: "Sobre este tema me gustaría desarrollar una serie de microrrelatos"?

—Algunas veces me siento a pensar sin nada preconcebido y algo surge. Otras veces, como por ejemplo en Casa de Geishas, tomé la idea de Italo Calvino en Las ciudades invisibles. Y en este momento estoy trabajando con minificciones sobre el circo, que son las últimas que aparecen en este libro.

—Con esa facilidad que tiene para escribir conciso, ¿para escribir novelas cómo hace?

—Sufro. Pero me parece que, en el fondo, todos los novelistas sufren. Esas películas que muestran que el novelista está bloqueado y le da un ataque, y toma la máquina de escribir o la computadora y la tira contra la ventana, siempre se trata de un novelista, nunca de un cuentista.

lunes, 27 de abril de 2009

Ronda de Cuentos en Villa Carlos Paz

Obra infantil "El Mate" en Teatro del Nudo


Ganadora del Premio ATINA mejor música original / Nominada al Premio ACE mejor obra infantil 2008

EL MATE

Libro y Dirección: Javier Zain

Música y Dirección musical: Carlos Gianni

Coreografía: Silvina Sznajder


Desde el 2 de mayo

Sábados y Domingos a las 16.30 hs

Teatro Del Nudo

Av. Corrientes 1551. Reservas: 4373-9899

Localidades $25

Sobre la obra:

Mezclando el humor y la música, esta comedia propone una ronda que enlaza las cosas de hoy y las cosas de ayer. A través del mate, se producen situaciones inesperadas que hacen chocar de frente las tradiciones más entrañables y los colores modernos, la siesta y las corridas por la ciudad, el amor y el desencuentro, la calma del campo y la velocidad de la gran urbe.

La escenografía propone un juego de transformaciones sobre el espacio, desplegando las posibilidades de un gran mate que se descompone en múltiples formas: asiento de plaza, habitaciones de los protagonistas y hasta el rancho en donde vive Matedina, la genio del mate.

Síntesis argumental:

Martín y Josefina son novios y están por cumplir 30 días del primer beso con el que todo comenzó. Por eso van a encontrarse en una plaza, para darse los regalos y festejar el primer mes de relación. Pero no todo saldrá como lo tenían planeado… Ella le compró una agenda electrónica de última generación con mapa satelital, MP3 y hasta linterna láser, todo un regalo afín con su moderna personalidad. Martín -más campechano, que llegó del interior para intentar hacerse camino en la gran ciudad- tiene un obsequio muy especial para su novia: un equipo matero completo. Pero no cualquier equipo matero, sino uno que fue heredado hace ya varias generaciones en su familia y viene con genio del mate incluido!

Por su parte, Josefina desprecia el regalo de Martín y una gran crisis invade la pareja. Entonces aparece la genio del mate, Matedina, y presta sus servicios ayudando a los enamorados a reencontrarse en su amor. Y así como Matedina los ayuda en su reconciliación, ellos le darán una mano para enfrentar a Mr. Price, un terrateniente extranjero, comprador de las tierras que antaño eran de Matedina, y a quien hasta ahora nadie se ha atrevido a decirle que no.

Poco a poco, y por medio de las situaciones que se van creando en torno al mate, Josefina y Martín resolverán sus diferencias, aprendiendo el uno del otro, compartiendo sus emociones y sentimientos... y las enseñanzas que les ha dejado Matedina.

Ficha técnica:

Libro y dirección: Javier Zain

Música y Dirección musical: Carlos Gianni

Coreografía: Silvina Sznajder

Intérpretes: Agustín Alvarez, Lucía Braude y Carla Tarantino

Asistente de dirección: Nadia Recepter

Realización musical: 440 Producciones. Carlos Gianni – Sergio Blostein

Letra de canciones, diseño de escenografía, puesta de luces y diseño gráfico: Javier Zain

Realización de escenografía: Gabriel Díaz

Diseño de vestuario: Florencia Pinocho

Realización de vestuario: Margarita Guzmán

Realización de peluca: Elena Insillo

Producción de banda musical, utilería, escenografía y vestuario: Verónica Chavez

Diseño de logo: Letizia Lemme

Fotografía: Carlos Suter

Prensa: Marina Belinco y Natalia Kiako

Basada en una propuesta de: Sebastián Kirszner y Verónica Chavez

Producción temporada 2009: Javier Zain

Discurso de Evo Morales sobre los derechos de la Madre Tierra

La necesidad de una Declaración Universal de los derechos de la madre Tierra

Breve resumen del discurso del Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales Ayma, realizado el 22 de abril en la Asamblea General de las Naciones Unidas .
El Siglo XX ha sido el Siglo de los derechos humanos. Primero con la aprobación de los derechos civiles y políticos en 1948, y segundo, con la aprobación de los derechos económicos sociales y culturales en 1966.
Ahora, el Siglo XXI debe ser el Siglo de los derechos de la Madre Tierra y de todos los seres vivos.

Para vivir en armonía con la naturaleza debemos reconocer que no solo los seres humanos tenemos derechos sino que también el planeta, los animales, las plantas y todos los seres vivos tienen derechos que debemos respetar.

Lo que nos está pasando ahora con el cambio climático es precisamente por no respetar los derechos de la Madre Tierra.

La Organización de las Naciones Unidas es quien tiene que hacer respetar los derechos de la Madre Tierra y los otros seres vivos. El gran desafío de las Naciones Unidas del Siglo XXI es pensar y velar por los derechos de todos y de todo.

Se que esta tarea no será fácil. Muchas personas, en particular abogados, van a decir que solo los seres humanos tenemos derechos. Sé que nuestro planteamiento es difícil de aceptar porque algunos seres humanos se creen el ombligo del mundo y… del universo. Pero sé también que al final se impondrá la razón, la sensatez y la realidad. Por que la vida humana no es posible sin nuestra Madre Tierra.

Los 192 gobiernos tenemos el desafío de consensuar la Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra.

Para contribuir a esta tarea quiero proponerles cuatro derechos que en principio consideramos deberían estar en dicha Declaración:

1. El derecho a la vida, que significa el derecho a existir. El derecho a que ningún ecosistema, ninguna especie animal o vegetal, ningún nevado, río o lago sea eliminado o exterminado por una actitud irresponsable de los seres humanos. Los humanos tenemos que reconocer que también la madre tierra y los otros seres vivientes tienen derecho a existir y que nuestro derecho termina allí donde empezamos a provocar la extinción o eliminación de la naturaleza.

2. El derecho a la regeneración de su biocapacidad. La Madre Tierra tiene que poder regenerar su biocapacidad. La actividad humana sobre el Planeta Tierra y sus recursos no puede ser ilimitada. El desarrollo no puede ser infinito. Hay un limite, y ese límite es la capacidad de regeneración de las especies animales, vegetales, forestales, de las fuentes de agua y de la propia atmosfera. Si los seres humanos consumimos y peor aun derrochamos mas de lo que la Madre Tierra es capaz de reponer o recrear entonces estamos matando lentamente nuestro hogar, estamos asfixiando poco a poco a nuestro Planeta, a todos los seres vivos y a nosotros mismos.

3. El derecho a una vida limpia, que significa el derecho de la Madre Tierra a vivir sin contaminación. Porque no solo los humanos tenemos derecho a vivir bien, sino que también los ríos, los peces, los animales, los árboles y la tierra misma tienen el derecho a vivir en un ambiente sano, libre de envenenamiento e intoxicación.

4. El derecho a la armonía y al equilibrio con todos y entre todos y todo. Es el derecho a ser reconocida como parte de un sistema del cual todo y todos somos interdependientes. Es el derecho a convivir en equilibrio con los seres humanos. En el Planeta hay millones de especies vivas, pero solo los seres humanos tenemos la conciencia y la capacidad de controlar nuestra propia evolución para promover la armonía con la naturaleza.

Hasta ahora los humanos hemos sido prisioneros de las fuerzas del capitalismo desarrollista que coloca al hombre como el dueño absoluto del planeta. Ha llegado la hora de reconocer que la tierra no nos pertenece sino que mas bien nosotros pertenecemos a la tierra. Que nuestra misión en el mundo es velar por los derechos no solo de los seres humanos sino también de la Madre Tierra y de todos los seres vivos.

sábado, 25 de abril de 2009

Escritores de Ediciones Patagónicas firman ejemplares en la Feria del Libro

Vela al Viento
Ediciones Patagónicas

invita a la firma de ejemplares en la Feria del Libro 2009 en Buenos Aires
de acuerdo al siguiente cronograma:

sábado 25/4, a las 18 hs.:
Moni Indiveri de Vega firma ejemplares de "Punto Cardinal"

domingo 26/4, a las 17 hs.:
Isabel Krisch firma ejemplares de "Apenas una línea, roja"

viernes 1/5, a las 18 hs.:
Corina Moscovich firma ejemplares de "Vía Remington"

sábado 2/5, a las 18 hs.:
Nilda Barba firma ejemplares de "El Cordón" y de "¿por qué me gusta tanto?

domingo 3/5, a las 17 hs.:
Rubén Eduardo Gómez firma ejemplares de "Lo que son las cosas"

Para adquirir ejemplares y conversar con los autores, deberán dirigirse al Stand Nº 496 en el Pabellón Azul (para ingresar más directamente, hacerlo por la entrada de calle Sarmiento) en la Rural. Los esperamos.

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