viernes, 12 de marzo de 2021

Bases del 75° concurso organizado por el Instituto Cultural Latinoamericano

 75º  CONCURSO  INTERNACIONAL 

DE  POESIA  Y  NARRATIVA

“RESURGIR DE LAS PALABRAS  2021”

 

El Instituto Cultural Latinoamericano desde su nacimiento en el año 2000 se propuso brindar un espacio de oportunidades, es por eso que invita a autores mayores de 16 años, a participar del 75º Concurso Internacional de Poesía y Narrativa “RESURGIR DE LAS PALABRAS 2021”.

Las obras deberán ser inéditas, no premiadas, tema libre, en idioma español.

 

PUEDEN PARTICIPAR CON:   

 

POESIA: de 3 a 7 poemas, con un máximo de 30 líneas cada uno.

NARRATIVA: mínimo 90 líneas, máximo 210 líneas, ya sea en uno o varios trabajos.

 

ENVIOSPor E-mail:  iclatinoamericano@yahoo.com.ar LAS OBRAS se presentarán en ARCHIVO de WORD (firmadas con seudónimo), en otro archivo enviar DATOS DEL AUTOR: tendrá que incluir: Nombre y Apellido, DNI, Dirección, E-mail y Teléfono CELULAR.

OTRA OPCIÓN de ENVIO es por Correo Postal a nuestra dirección:

Lebensohn 239, (C.P. 6000), Junín, Pcia. de BUENOS AIRES, ARGENTINA.

 

Las obras que resulten finalistas con “Mención de Honor”, quedarán seleccionadas para participar de los próximos Intercambios culturales con Brasil, Chile, Uruguay, Colombia, México (con precios muy accesibles) presentándose en distintos lugares.

 

Y tendrán la oportunidad de formar parte de la Antología cooperativa “RESURGIR DE  LAS PALABRAS”, y de esta forma integrarán la final por los PRIMEROS  PREMIOS  que son:

1º PREMIO:  Edición de LIBRO individual de 64 páginas,

100 ejemplares, Diploma y Trofeo, en poesía y  narrativa.

Incluye presentación en nuestros eventos, intercambios culturales y publicidad en nuestro stand.

2º PREMIO: Trofeo y Diploma.              

3º, 4º y 5º PREMIO: Medalla y Diploma.

Se entregarán las Menciones Especiales que el jurado estime conveniente, recibirán Medalla y Diploma, el resto de los integrantes de la Antología recibirán Diploma de “MENCIÓN  DE  HONOR”.

 

CEREMONIA DE PREMIACIÓN Y ENTREGA DE ANTOLOGÍAS:  Se realizaría el Sábado 21 de AGOSTO de 2021, (salvo que surgieran imprevistos de fuerza mayor), en el Salón ESPACIO JUNÍN (Belgrano 140). Luego podrán compartir una cena, más detalles le serán informados cuando reciban la invitación especial para asistir a la Ceremonia.  Los autores que no puedan asistir a la ceremonia, podrán solicitar el envío de su premio/antologías por correo en forma Contra-reembolso.

 

RECEPCIÓN DE OBRASLas obras se pueden enviar hasta el 31 DE MARZO de 2021 (inclusive).

 

JURADO: Estará integrado por personalidades del quehacer literario y su fallo será inapelable.

El concurso no será declarado desierto. Los participantes toman conocimiento y aceptación de las bases del mismo. Cualquier cuestión no prevista será resuelta por el jurado.

 

Instituto Cultural Latinoamericano

Lebensohn 239 – C.P. 6000- Junín-Buenos Aires-Argentina.
Tel. +54-9-0236-4423734- Móvil: +54-9-236-4682109

E-mailiclatinoamericano@yahoo.com.ar

Instagram: Instituto Cultural Latinoamericano

jueves, 10 de septiembre de 2020

Entrevista a Fernando Sorrentino por el periodista Raúl Virgini

 Hace pocos días recibimos en el mail de Claves en Diagonal un interesante artículo que había publicado el periodista Raúl Virgini,en el suplemento La Palabra del diario La Opinión de Rafaela. 

Lo enviaba el escritor Fernando Sorrentino que siempre tiene la deferencia de noticias novedades del mundo de las letras .

La publicación interesante "del pricipio al fin", consta de:

a) El invitado                                                                                                                                                                     "Qué me interesó de la obra de Borges cuando la conocí" por Fernando              Sorrentino * escritor  (Buenos Aires)

b) En busca de:                                                                                                                                                                    Fernando Sorrentino, escritor - "Escribir por placer"

          Dada la extensión del artículo completo, hemos seleccionado para publicar algunos párrafos de tan interesante trabajo.

de Raúl Alberto Vigini, periodista autor de la nota 

A confesión de parte

El mismo habla de cuentos improbables o inquietantes cuando titula los que publica. Pero también los define con escenas costumbristas, con humor o de misterio. Lo esencial  es que escribió todo con la felicidad que le provocaron esos andariveles para enhebrar palabras, y la audacia de jugar con los signos que separan, sugieren, detienen, las ideas del autor. La obra es inmensa, sugerente, atractiva, prometedora de vericuetos imposibles de ser sospechados. Y es ahí donde el escritor demuestra su pasado docente, desafiando al lector con todos los recursos para atraparlo desde lo más sencillo. Entonces se convierte en sincero. Puede decir entonces: misión cumplida. Lo injusto es que esta edición no la haya podido leer el común amigo Angel Balzarino. O quizás sí. Raúl Alberto Vigini

"Qué me interesó de la obra de Borges cuando la conocí" por Fernando Sorrentino *
En 1961, por vez primera leí textos suyos, los cuentos de Ficciones. En aquel momento, fascinado, experimenté la sensación de estar frente a una clase única de mágica literatura, una literatura que no tenía semejantes y que, por ende, era incomparable, en la acepción absoluta del término. Así lo sentí en 1961 y así lo ratificaron, y con creces, todos los años que corrieron desde entonces. Mis lecturas de Borges han sido siempre espontáneas, siempre reiteradas, siempre placenteras. En un mundo en que todos recibimos, y entregamos, cosas buenas y cosas malas, mi principal sentimiento hacia Borges es la gratitud por todo lo bueno que me dio y que me da. ¿Qué me interesó...? Digamos, mejor, qué no me interesó de Borges: me interesó absolutamente todo.

Cómo y cuándo logré las siete conversaciones con Jorge Luis
Corría 1969. La diminuta editorial que había publicado mi primer libro de cuentos pensó en organizar una colección de entrevistas a escritores. Y, sin brindarme la menor infraestructura, el dueño me preguntó si yo me atrevía a intentar alguna. Como, en cuestiones literarias, suelo tener mucha confianza en mí mismo, me ofrecí a, ¡nada menos!, realizar un reportaje al más grande entre los grandes. Pero, como ya dije, debería arreglarme solo. Tenía veintiséis años y todo el entusiasmo del mundo. Llegué, pues, a la Biblioteca Nacional, de la que Borges era director, en la calle México al 500. Subí una larga escalera y, con tímidos nudillos, di unos golpecitos en la puerta del despacho de Borges. Salió una señora, imagino que su secretaria, y me preguntó qué deseaba. Le expliqué que mi propósito consistía en realizar un libro entero de conversaciones con el maravilloso escritor. Ella me dijo que esperase un poco y entró en el despacho de Borges. Un segundo más tarde, y con el peligro de enviarme a la muerte mediante infarto múltiple, salió al pasillo ¡el mismísimo Borges! Volví a explicar mi propósito, y a él le pareció muy bien, y me dijo que era cuestión de organizar las visitas: una vez por semana o cada quince días... En fin: lo que quiero destacar fue la actitud de Borges: era el más importante autor argentino del siglo XX y uno de los más importantes del mundo entero; sin embargo, en lugar de hacerse desear o de interponer obstáculos -como habrían hecho tantos pelafustanes de tercera de ascenso-, me trataba con toda llaneza y me facilitaba la tarea. Y así fui componiendo el libro. Yo tomaba el colectivo 93 en Bonpland y Paraguay, Palermo, y viajaba hasta Paseo Colón y México, San Telmo, portando el gigantesco grabador de cin-ta descubierta, creo que marca Philips, que pesaba quinientas cuarenta y siete toneladas, y una carpeta con algunas preguntas posibles. No obstante, una vez que comenzaba la entrevista, la conversación fluía hacia comarcas inimaginables, de modo que el resultado siempre resultaba sorprendente. Una vez en casa, yo desgravaba los diálogos en mi amadísima máquina Remington Rapid-Riter -que conservo con devoción desde el año 1960-, y así fui confeccionando el original, hasta que el libro estuvo concluido. Lo malo fue que, cuando el libro estuvo concluido, también la editorial que me lo había encargado estaba concluida: ya no existía más. De manera que me quedé con un original mecanografiado, interesantísimo, y sin saber qué hacer con él. Además, por mi juventud y por mi falta de experiencia y de relaciones, no sabía a quién acudir... Era, creo, el año 1970, y al fin el libro pudo publicarse por primera vez en 1974, en una edición bastante modesta desde el punto de vista gráfico. Andando el tiempo obtuvo nuevas ediciones mucho más elegantes que la primigenia, la última de las cuales pertenece a la Editorial Losada. Y las que compartí con Bioy Casares.  Aquí todo fue más sencillo, porque en mil novecientos ochenta y ocho yo ya no era un desconocido y tenía, desde hacía años, una buena relación con Bioy, aunque nunca se me hubiera ocurrido jactarme de haber sido amigo de él y mucho menos atreverme a llamarlo Adolfito, tal como, según parece, lo llamaban así hasta quienes no lo habían visto jamás. Así y todo, hubo algún inconveniente serio -la hiperinflación de 1989-, pero el libro por fin fue publicado por Sudamericana en 1992, y también alcanzó varias reediciones.
Qué aprendí de ellos a favor y en contra
Sin que ello implique el menor menoscabo hacia Bioy, debo decir que la experiencia alucinante la tuve con Borges. ¡Esa erudición, esa sapiencia... esa dicción oral de perfecta cohesión gramatical! Ah... y su maravilloso sentido del humor.  Recuerdo que, una vez, le pregunté por cierto poeta, de más fama fabricada que merecimientos genuinos, y Borges, poniendo cara de niño inocente, me dijo: "Bueno, es muy difícil hablar de él sin calumniarlo". No pude contener una carcajada estentórea.
Por qué decidí ser escritor
En realidad, no decidí nada. Las cosas se fueron dando, digamos, de modo natural. Uno lee, uno escribe, llega el momento de publicar, sale un libro, sale otro... Es cuestión de dejarse llevar y de no enloquecerse con impaciencias ni ansiedades.
Qué temas me interesan a la hora de desarrollar una idea
Indefectiblemente me visitan los temas insólitos, improbables y/o fantásticos. Son los que me gustan, son aquellos en los que me encuentro cómodo y son los que, según creo, me salen bastante bien. Es, precisamente, la clase de literatura que me gusta leer: las historias donde ocurran -es más fácil decirlo que crearlas cosas raras. Por lo tanto, es casi superfluo declarar que siento una admiración infinita hacia el prodigioso Franz Kafka y considero que El proceso es la novela más hermosa que he leído en el transcurso de una vida en que, aunque no he leído lo suficiente, algo he leído. Y, haciendoabstracción de Borges, que está, digamos, "fuera de concurso", creo que el narrador argentino más importante del siglo XX es Marco Denevi. Me parece que, inclusive, es superior a Cortázar. Y superior a Bioy, sin ninguna duda.
Cómo es mi modalidad de trabajo siendo que es mi profesión
No tengo ninguna disciplina ni ningún método oficinesco de horarios o de rutinas. Pero, cuando redacto, sí escribo siempre de la misma manera: la primera redacción es una especie de catarata en la que pongo todo lo que se me va ocurriendo mientras tamborileo, a la gran velocidad que me permite mi destreza de dactilógrafo Pitman, en el teclado de la computadora. El material es, deliberadamente, excesivo, pero, según dicen, lo que abunda no daña. Una vez que tengo terminada esa primera caótica historia, la dejo "descansar" cuatro o cinco días sin tocarla, para olvidarla un poco y así poder más tarde advertir, con más lucidez, los errores, desatinos, defectos de construcción, inverosimilitudes, contradicciones textuales... Y entonces empiezo la agradable tarea de la reescritura: agrego, quito, reelaboro, modifico los lugares de los párrafos y el orden de los sucesos, cambio el nombre delos personajes, elijo unos topónimos y elimino otros, etcétera, etcétera..., procurando, siempre, que el lector entienda al instante lo que está leyendo: soy enemigo de la confusión y de la torpeza expresiva, que algunos quieren confundir con profundidad de pensamiento. Y así continúo unas cuantas veces, hasta que arribo a lo que me parece que puede ser el producto final.
¿Las redes sociales favorecieron a la literatura?
No sé, no tengo la menor idea... En la computadora solo uso el correo, el Word, el YouTube y alguna cosita más que no sea complicada, pues cualquier dificultad técnica puede ponerme los pelos de punta, de modo que trato de evitarla.
El texto pertenece a la entrevista realizada por Raúl Vigini a Fernando Sorrentino*

https://es.wikipedia.org/wiki/Fernando_Sorrentino

 





Un encuentro con la poesía - "Versos del Caminante" por León Felipe

Versos del Caminante
I
Deshaced ese verso.
Quitádle los caireles de la rima,
el metro, la cadencia
y hasta la idea misma.
Aventad las palabras,
y si después queda algo todavía,
eso
será la poesía.
II
Poesía,
tristeza honda y ambición del alma,
cuándo te darás a todos… a todos,
al príncipe y al paria,
a todos…
sin ritmo y sin palabras!
III
Sistema, poeta, sistema.
Empieza por contar las piedras,
luego contarás las estrellas.
IV
Ni de tu corazón,
ni de tu pensamiento,
ni del horno divino de Vulcano
han salido tus alas.
Entre todos los hombres las labraron
y entre todos los hombres en los huesos
de tus costillas las hincaron.
La mano más humilde
te ha clavado
un ensueño…
una pluma de amor en el costado.
V
No andes errante…
y busca tu camino.
—Dejadme—.
Ya vendrá un viento fuerte
que me lleve a mi sitio.
León Felipe -  España (1884-1968)

 

miércoles, 1 de julio de 2020

"El hombre más paciente del mundo" por Fernando Sorrentino

Algunas observaciones sobre el cuento:

“El fin”, de Jorge Luis Borges

En el canto XXX de "La vuelta de Martín Fierro" tiene lugar la célebre payada con El Moreno. Jorge Luis Borges supuso que el episodio había quedado trunco. Entonces escribió el cuento “El fin”.

Imagen de la portada de “El gaucho Martín FSiete años reales

En el canto VII de El gaucho Martín Fierro, el narrador-protagonista provoca, en una milonga (“Supe una vez, por desgracia, / que había un baile por allí, / y medio desesperao / a ver la milonga fui”), y sin necesidad ninguna, a un hombre negro que llega con su mujer. El incidente deriva en pelea, y ésta, en la muerte de quien llamaremos El Negro.
Este momento ocurre en el tercer año de la narración, ya que los tres anteriores corresponden al trienio en que Martín Fierro había padecido las injusticias en el fortín. Como consecuencia de esta muerte y de la acaecida inmediatamente después, en el canto VIII, cuando Martín Fierro termina matando al “gaucho que hacía alarde / de guapo y de peliador”, el protagonista se ve obligado a huir de la justicia y a convertirse en gaucho matrero,1 situación que abarca un período de dos años. Tras la lucha con la policía y la consecuente inesperada amistad del sargento Cruz, ambos hombres van a vivir entre los indios, estadía que se prolonga durante cinco años más.
Entonces, la matemática nos dice que los dos años de matrero más los cinco de habitar entre los indios suman siete.
Muy bien.
En el canto XXX de La vuelta de Martín Fierro tiene lugar la célebre payada con El Moreno. Éste resulta ser hermano de El Negro. Así, con ánimo de venganza o de desquite, trata de suscitar una pelea con Martín Fierro, que, por la intervención de los presentes, no llega a concretarse.
Hasta este punto llega la información suministrada por la obra maestra de José Hernández.
Jorge Luis Borges supuso, según entiendo, con toda razón, que el episodio había quedado trunco y que la pelea debía acontecer en el futuro. Entonces escribió el cuento “El fin”.
Al visitar esta delicia literaria nos enteramos de que el propietario de la pulpería donde se había desarrollado la payada entre Martín Fierro y El Moreno se llama Recabarren, y, por ende, inferimos que es un vasco inmigrante (“antes había aceptado el rigor y las soledades de América”). Al día siguiente de la payada “se le había muerto bruscamente el lado derecho y había perdido el habla”. Se halla en su pieza; del otro lado, es decir desde la pulpería propiamente dicha, le llegan “los modestos acordes. El ejecutor era un negro que había aparecido una noche con pretensiones de cantor y que había desafiado a otro forastero a una larga payada de contrapunto. Vencido, seguía frecuentando la pulpería, como a la espera de alguien”.
Clarísimo. Es la misma pulpería donde El Moreno había sido derrotado por Martín Fierro unos días o semanas atrás. En procura de darle “El fin” borgeanamente adecuado a la pelea que los concurrentes impidieron en aquella ocasión, el Moreno espera a Martín Fierro.
Llega, en efecto, Martín Fierro y tiene lugar el siguiente diálogo:
—Ya sabía yo, señor, que podía contar con usted.
El otro, con voz áspera, replicó:
—Y yo con vos, moreno. Una porción de días te hice esperar, pero aquí he venido.
Hubo un silencio. Al fin, el negro respondió:
—Me estoy acostumbrando a esperar. He esperado siete años.
El Moreno se refiere a los siete años transcurridos entre la muerte de su hermano (El Negro) en aquella milonga (El gaucho Martín Fierro, VII) y la payada con Martín Fierro (La vuelta de Martín Fierro, XX). Ésos, y no otros, son los siete años en que El Moreno ha esperado la ocasión de hallar a Martín Fierro, cosa que finalmente sucedió unos pocos días atrás cuando, en el contrapunto, fue vencido. Ahora se produce una segunda espera, la que media entre la payada y el actual encuentro con Martín Fierro: esta demora data de algunos días, o, si se quiere, semanas, o, exagerando al máximo, dos meses.

Siete años imaginarios

Por tales razones, me he quedado patitieso, estafermo y turulato al leer esta afirmación de Beatriz Sarlo: “Siete años han pasado desde el día en que Fierro payó con el Moreno”.2 Sin embargo, logré reponerme y avancé en la lectura un poco más, hasta toparme con esta reiteración, que me condujo a un estado cercano a la catatonia y, tal vez, a la catalepsia: “El Moreno recuerda su último encuentro, siete años atrás, cuando no pelearon porque los hijos de Fierro y Cruz3 estaban presentes”.
De manera que la autora llega a la conclusión de que El Moreno, a la espera de Martín Fierro, hace ¡siete años! que se halla en la pulpería de Recabarren. Si en aquella ocasión dicho éuskaro ha sufrido la hemiplejia mencionada por Borges, es evidente que, con su salud deteriorada, un septenio de oír ininterrumpidamente los “modestos acordes” de El Moreno lo habría enviado, más temprano que tarde, a jugar a los naipes con san Pedro.
Ignoro si la pulpería abría de lunes a viernes, o sólo sábados y domingos, y hago abstracción de bisiestos y demás minucias. De cualquier modo, sabemos que siete años multiplicados por trescientos sesenta y cinco días suman un total de ¡2.555 días! Es el tiempo en que, según Beatriz Sarlo, ha estado esperando El Moreno: ejemplo que dejaría la paciencia de Job a la altura de un poroto y que merecería, para mi compatriota afroargentino, la rápida inclusión de su nombre en el Libro Guinness de los Récords.
La autora nos informa: “Este libro [Borges, un escritor en las orillas] resulta de cuatro conferencias que di en la Universidad de Cambridge, en 1992”.4
Entonces, podemos interrelacionar dos hechos inscriptos en la tradición de las represalias incruentas.
  1. El primero se produjo en 1986, durante el Campeonato Mundial de Fútbol disputado en México: el episodio de la mano de Dios con que Diego Maradona retribuyó, mediante una picardía pueril, sempiternas tropelías típicamente británicas.
  2. El segundo es la hiperbólica fantasía que, en 1992, brindó Beatriz Sarlo a los académicos, docentes y estudiantes de la Universidad de Cambridge.
No obstante, existe diferencia entre ambas travesuras. La primera, La mano de Dios del Diego, fue advertida, protestada y lamentada por Albión hasta el día de hoy. En cambio, de Los 2.555 días de El Moreno de la Betty ni siquiera se dieron cuenta aquellos indefensos cantabrigienses.
Según Le Petit Prince del aviador francés, “Lo esencial es invisible a los ojos”: no lo niego. Empero, en casos de hiperintelectualismo, parece adecuada esta variante: “Lo evidente es invisible a los ojos”.


Fernando Sorrentino: Escritor argentino (Buenos Aires, 1942). Es profesor de lengua y literatura. Ha publicado, numerosos libros. Varias antologías de relatos de autores argentinos e hispanoamericanos. Libros suyos han sido traducidos al inglés, al portugués, al italiano, al alemán, al polaco, al chino, al vietnamita y al tamil.

Notas
  1. En la Argentina y en el Uruguay, fugitivo que busca el campo para escapar de la justicia.
  2. Sarlo, Beatriz: “Borges, un escritor en las orillas”.
  3. Dicho así (“los hijos de Fierro y Cruz”), algún lector distraído podrá suponer que Fierro y Cruz constituyen un matrimonio o, al menos, una pareja de afectuosos amantes que han engendrado hijos en común (a pesar de que ambos gauchos pertenecen al sexo masculino). Quizá la precisión semántica habría aconsejado expresar algo así como “los dos hijos de Fierro y el hijo de Cruz”.
  4. Consigna la autora: “Publicado en 1944, ‘El fin’ presenta la muerte, en duelo, de Martín Fierro”. Borges no concuerda con la fecha de 1944; en el “Prólogo” de Artificios incluye una “Posdata de 1956. — Tres cuentos he agregado a la serie: El SurLa secta del FénixEl fin”. Por otra parte, la primera publicación de “El fin” apareció en La Nación del 11 de octubre de 1953, o sea nueve años más tarde de la fecha que Beatriz Sarlo imagina para su nacimiento.

sábado, 23 de mayo de 2020

Encuentro con la Poesía Hoy con Ana Romano

Fulgor

Revueltos
en la espuma
en la arena
Revueltos
en la noche
en el cielo
Las sombras
danzan
ruedan
y se agitan
Extendidas
y se tocan
Mascullan cuerpos
y se invaden
Pensativa
la luna
espía
y con recelo.


Esbozo

Sobre la mesa
de un bar
apoyada
una taza blanca
de café
El aroma
acaricia la mirada
ausente.
Las manos
aferran la ilusión.



                                Ana Romano



Escritora y docente argentina (Córdoba, 1944). Reside en la CABA. Poemas suyos han sido traducidos al portugués, italiano, francés, húngaro y catalán. 

Revista Poeta



Con gran placer hemos recibido la revista:
POETA  “…ese raro oficio de resistir…”  AÑO XIII – NUMERO 45 – 1 de Mayo de 2020 -
en momentos tan difíciles donde la cuarentena tiene en tensa expectativa al país.
Al mismo tiempo que agradecemos el envío en las distintas secciones que se publican en esta                  número.Además del Editorial, aparecen las secciones Poética - Narrativa - Novedades literarias Difusión de Congresos y Concursos, Análisis de Libros como Revista el Cantar del mío Cid- Lanzamiento de editoriales Etc. Con gusto agradecemos la solicitud de difusión Del N° 45 de la revista Poeta:
  
CONTACTO A POETA 
josealejandroarce@gmail.com revistapoeta@gmail.com


                                                                 



 Parque “Cruz de los Milagros”                 Bella Vista – Corrientes Argentina

EDITORIAL
 Esta edición sale en un día muy especial para todos, el DÍA DEL TRABAJADOR”, y quien más que nosotros, que tenemos el noble trabajo de enriquecer y alimentar las almas de los mortales. 

Por razones de público conocimiento nos vimos en la obligación de quitar la sección de Encuentros, colaborando de esa manera con el lema tan escuchado en estos días “Quedate en casa” 

Justamente para eso estamos, para acompañarte en tu hogar y seguir unidos a través de las letras. 

JOSE ALEJANDRO ARCE                                                     DIRECTOR – EDITOR 


STAFF

DIRECTOR Y EDITOR:

José Alejandro Arce - Bella Vista, Corrientes, Argentina.

COLABORADORES:

Susana Rivas – Bolívar, Bolívar, Venezuela Ana Romano – Córdoba, Córdoba, Argentina Ana Giner - Algamesí, Valencia, España Marlene Villatoro – Distrito Federal, México Olga Bouchard – Bella Vista, Corrientes, Argentina Ramón Avelino Nuñez – Mburucuyá, Corrientes, Argentina Mariana Onufriuk– Merlo, Buenos Aires, Argentina Patricia Ferreira Dos Santos – Salvador, Bahía, Brasil Ariel Andrés Vergara – Paso de los Libres, Corrientes, Argentina Lilian Rita Franzese – Lanús Este, Buenos Aires, Argentina

jueves, 23 de abril de 2020

Día del Libro y de los derechos de Autor


¿QUÉ ES EL DÍA MUNDIAL DEL LIBRO Y DEL DERECHO DE AUTOR?

El Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor es una celebración para promover el disfrute de los libros y de la lectura. Cada 23 de abril, se suceden celebraciones en todo el mundo para dar a conocer el poder mágico de los libros  –un nexo entre el pasado y el futuro, un puente entre generaciones y distintas culturas. En esta ocasión, la UNESCO y las organizaciones internacionales que representan a los tres principales sectores de la industria del libro -editores, libreros y bibliotecas– seleccionan una ciudad como Capital Mundial del Libropara mantener el impulso de las celebraciones de este día hasta el 23 de abril del año siguiente.
Proclamada por la Conferencia General de la UNESCO en 1995, esta fecha simbólica de la literatura universal coincide con la de la desaparición de los escritores William Shakespeare, Miguel de Cervantes e Inca Garcilaso de la Vega. Este día rinde homenaje a los libros y a los autores y fomenta el acceso a la lectura para el mayor número posible de personas. Trascendiendo las fronteras físicas, el libro representa una de las invenciones más bellas para compartir ideas y encarna un instrumento eficaz para luchar contra la pobreza y construir una paz sostenible
Al defender el libro y el derecho de autor, la UNESCO apoya la creatividad, la diversidad y la igualdad de acceso al conocimiento, en particular a través de su Red de Ciudades Creativas de la Literatura, la promoción de la alfabetización, el aprendizaje móvil y el libre acceso a los contenidos científicos y los recursos educativos. Con la participación activa de las partes interesadas –autores, editores, docentes, bibliotecarios, instituciones públicas y privadas, ONG humanitarias, medios de comunicación y cualquier otro interlocutor que se sienta implicado en esta celebración– el Día Mundial del Libro y el Derecho de Autor congrega a millones de personas en todo el mundo.

¿POR QUÉ LA LECTURA ES MÁS IMPORTANTE AHORA QUE NUNCA?

Más que nunca, en un momento en la que la mayoría de las escuelas de todo el mundo están cerradas y debemos quedarnos en casa, podemos usar el poder de la lectura para combatir el aislamiento, estrechar los vínculos entre las personas, expandir nuestros horizontes, a la vez que estimulamos nuestras mentes y nuestra creatividad.
Durante el mes de abril y durante todo el año, es fundamental tomarse el tiempo para leer solo o con los niños. Es un motivo para celebrar la importancia de la lectura, fomentar el crecimiento de los niños y niñas como lectores y promover el amor a la literatura.
A través de la lectura y la celebración del Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, el 23 de abril, podemos abrirnos a los demás a pesar de la distancia, y viajar gracias a la imaginación. Del 1 al 23 de abril, la UNESCO compartirá citas, poemas y mensajes para simbolizar el poder de los libros y fomentar la lectura. Al compartir conocimientos, lecturas y libros hacemos comunidad y podemos connectar a lectores de todo el mundo y ayudar a paliar la soledad. 
En estas circunstancias, invitamos a estudiantes, profesores, lectores de todo el mundo, así como a toda la industria del libro y los servicios de biblioteca a dar testimonio y expresar su amor por la lectura. Les animamos a compartir este mensaje positivo con otros a través de #QuédateEnCasa(link is external) y #DíaMundialDelLibro(link is external). Pueden también descargarse el kit de comunicación de el Día Mundial del Libro 2020 aquí(link is external).
Cuanta más gente lleguemos, mayor será el número de personas a las que podamos ayudar.